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¿QUIÉNES SOMOS?

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El PATMIR es un proyecto de asistencia técnica
especializada enfocado a lograr la inclusión
financiera de la población rural marginada*
de México, para lo cual promueve un modelo probado
de promoción del acceso a servicios financieros
formales, sostenibles, integrales, con base en el
ahorro y adaptados a la realidad local, a través
de intermediarios financieros sólidos que operan en
el marco de la Ley de Ahorro y Crédito Popular.
*Localidades de ≤15,000 habitantes (Censo INEGI) en
municipios de muy alta, alta y media marginalidad
(Índice CONAPO). |
El
tema de las “microfinanzas” está en boga a nivel
mundial, sin embargo, la mayoría de las iniciativas ha
tenido un enfoque orientado hacia el microcrédito y no
así los servicios financieros integrales
adecuados a una población de escasos recursos en el
medio rural, aunque esto ha comenzado a cambiar. Sin
dejar de reconocer que el crédito es necesario para
algunos, no es capaz, por sí solo, de satisfacer todas
las necesidades económicas de los hogares. El acceso a
servicios de ahorro e inversión, financiamiento
apropiado y oportuno, seguros y transferencias son
algunos de los servicios que los hogares requieren para
lograr un mejor manejo y acumulación de activos
financieros, estabilizar el consumo, prevenir y
enfrentar imprevistos, aprovechar oportunidades de
inversión y reducir su vulnerabilidad.
En México,
la población rural marginada siempre ha estado y,
prácticamente, sigue estando relegada a utilizar mecanismos
financieros informales para satisfacer sus necesidades de
consumo, inversión y acumulación patrimonial. Como en muchas
otras partes del mundo, esta población no es considerada como
atractiva por el sistema bancario tradicional por sus
condiciones de pobreza, ubicación y dispersión, falta de
garantías convencionales y bajo nivel educativo, entre otros.
En este
contexto, la SAGARPA pone en marcha el Proyecto Regional de
Asistencia Técnica al Microfinanciamiento Rural (PATMIR) a
partir del año 2001 con el objetivo de fomentar el acceso a
servicios financieros integrales, adaptados a la población
rural en condiciones de marginación, basados en la captación
de ahorro y apegados a la Ley de Ahorro y Crédito Popular (LACP).
La intervención del gobierno a través del PATMIR se basó en el
supuesto de que la inclusión financiera de la población rural
marginada no sucedería de manera espontánea en el corto—ni aún
en el mediano—plazo. Asimismo, existía la convicción de que
dicha inclusión era tanto deseable como posible en el marco de
la estrategia nacional de desarrollo y alivio a la pobreza. A
raíz de esto, se establecieron los incentivos necesarios para
promover de manera inmediata y sostenible la inclusión
financiera de la población rural marginada.
El PATMIR I
operó a través de estrategias regionales integrales,
que serían coordinadas e implementadas por firmas
especializadas en servicios financieros en cada una de las
regiones participantes en el proyecto piloto por su nivel de
marginalidad y escasez de servicios financieros. Las firmas
fueron seleccionadas a través de una licitación, siguiendo un
riguroso proceso de evaluación que se abrió a la participación
de diversas empresas nacionales e internacionales y tomó en
cuenta aspectos técnicos y financieros para la adjudicación.
Dicho procedimiento garantizó competitividad, así como la
mejor calidad y precio en los servicios.
PATMIR I:
Estrategia integral a nivel regional

La
estrategia comprendió asistencia técnica especializada y
capacitación, así como insumos puntuales para equipamiento y
operación, con una estricta orientación a resultados. Dichos
apoyos iban dirigidos a promover la ampliación y
profundización de la inclusión financiera en zonas rurales
marginadas con un enfoque de demanda, tomando en cuenta las
realidades y potenciando las capacidades actuales de la oferta
disponible para lograr que los servicios sean plenamente
accesibles y seguros y puedan ser aprovechados por la
población rural en general.
El PATMIR I constó de siete
proyectos regionales que abarcaron 10 estados de la República,
cada uno dirigido por una firma consultora internacional.
Cada proyecto regional tuvo su enfoque y filosofía de trabajo,
pero todos se abocaron a lograr el mismo fin a través de
diversos modelos y metodologías adaptados al contexto local.
Los contratos tuvieron una visión de mediano y largo plazo,
dando a las firmas consultoras de 3 a 5 años para poner en
marcha y consolidar las iniciativas de asistencia técnica y
capacitación con un claro enfoque a resultados.
Al cierre
de los 7 proyectos regionales en 2007, el proyecto apoyaba a
33 intermediarios financieros con una red de 193 sucursales,
que atendió a más de 267,000 usuarios, de los cuales, 194,000
fueron usuarios nuevos (sin previo acceso a servicios). Cabe
destacar que la meta total del proyecto fue rebasada en un
24%.
Metas de
usuarios PATMIR I por proyecto regional
|
Proyecto |
Meta |
Logro |
|
Chiapas |
24,530 |
25,287 |
|
Huasteca |
15,450 |
15,670 |
|
Veracruz |
43,756 |
44,882 |
|
Guerrero |
20,200 |
20,795 |
|
Oaxaca |
21,673 |
25,324 |
|
Michoacán |
29,965 |
38,791 |
|
Puebla |
19,280 |
23,381 |
|
Total |
174,854 |
194,130 |
En su
segunda fase (2008-2012), el PATMIR II recoge los
aprendizajes, las experiencias y los logros del PATMIR I y
maximiza el potencial
de
expansión sostenible de intermediarios financieros
sólidos y proactivos con la regulación—para
garantizar seguridad y calidad en los servicios—en zonas
rurales marginadas de todo el país[3]
bajo el mismo precepto de competitividad, profesionalismo y
orientación a resultados que la fase anterior.
La
estrategia del PATMIR II consiste en la conformación de
diversas Alianzas-Contrato, seleccionadas nuevamente a
través de un procedimiento de licitación y evaluación
rigurosa. Dicha estrategia fue diseñada para promover la
amplia participación de intermediarios financieros
cooperativos con trayectoria sólida y compromiso, en alianza
con una firma especializada elegida por su experiencia y
precio competitivo, en consecución de una meta específica de
inclusión financiera de nuevos usuarios. En la primera etapa
del PATMIR II (2008-2010) se busca una meta global de
inclusión financiera de 405,000 individuos.
PATMIR II:
Estrategia de Alianzas-Contrato
Bajo esta
estrategia, los intermediarios financieros participantes
proporcionan la estructura en la cual se anida el crecimiento
de la nueva membresía, lo cual redunda en el cumplimiento de
su doble objetivo “social–empresarial”. Por su naturaleza,
los intermediarios financieros integrantes del Sector de
Ahorro y Crédito Popular (SACP) constituyen un excelente
aliado por su proximidad a la población objetivo y por
contemplar en su misión principios de cooperación y beneficio
social, además de la eficiencia financiera. La tarea de las
firmas consultoras, por su parte, es la de proporcionar
asesoría y capacitación de calidad en metodologías y
tecnologías de bajo costo para permitir una eficiente
expansión hacia el mercado objetivo con productos adecuados.
En este proceso, las firmas y los intermediarios deberán
cuidar de manera conjunta que el crecimiento se dé al interior
de las instituciones con prudencia y orden—sin poner en riesgo
su estabilidad—, así como con calidad y eficiencia, para
permitir la permanencia de los servicios en el tiempo.
El
modelo de expansión a través del establecimiento de
Alianzas-Contrato estratégicas entre firmas consultoras e
intermediarios financieros tiene múltiples ventajas, entre
ellas:
-
Se
maximiza el despliegue de ampliación y profundización de
cobertura a través de un paquete integral de soporte
que incluye asistencia técnica, capacitación, apoyos
puntuales y seguimiento a calidad y cantidad de metas.
-
Se atraen
las innovaciones y mejores prácticas internacionales.
-
Se
propicia abatimiento de costos de transacción mediante el
uso de metodologías ligeras en costo (puntos de acceso
diversos a través de una gama que va desde sucursales, hasta
banca virtual sin sucursal física).
-
Se
aprovecha la capacidad instalada de intermediarios
financieros y el conocimiento de sus mercados, así como los
cuadros ya formados.
-
Se
posibilitan costos unitarios por usuario bancarizado más
bajos por contrato que un modelo de apoyo atomizado, ya que
una sola firma atiende un portafolio más amplio de
intermediarios y garantiza el cumplimiento de metas y la
calidad en el servicio.
-
Se logra
mayor agilidad, eficiencia y eficacia en la operación y
desembolso de recursos de apoyo, así como en la supervisión.
-
Se genera
una visión panorámica y competitiva.
-
Se
consolida la oferta a través de contratos incluyentes,
logrando economías de escala.
Desde su
inicio, la estrategia orientada a resultados del PATMIR ha
sido exitosa en catalizar el desarrollo, consolidación y
expansión de los servicios financieros populares hacia zonas
rurales marginadas del país. Gran atención fue puesta en
diseñar el proyecto, así como en definir sus metas, objetivos
y estrategias de implementación, seleccionar a la población
objetivo, a los proveedores de asistencia técnica
especializada y a los intermediarios financieros
participantes. En cumplimiento de su misión, el PATMIR ha
buscado trabajar con diversos modelos de intermediarios
financieros capaces de y dispuestos a vincular la oferta de
servicios financieros con una demanda específica en zonas
rurales marginadas de manera innovadora, adecuada, efectiva,
eficiente y sostenible.
La
intervención gubernamental en la promoción de servicios
financieros para el sector rural marginado debe contribuir a
crear un entorno favorable para el desarrollo de iniciativas
estratégicas; crear capacidades y aplicar subsidios de manera
selectiva y prudente; tener orientación a resultados y a la
calidad de los mismos; exigir y rendir cuentas; potenciar el
impacto de los recursos públicos; cosechar lecciones y
aprender de ellas. El PATMIR es un ejemplo de ello y su
efecto demostrativo será de suma importancia para iniciativas
que contemplen masificar los servicios financieros en el
sector rural marginado con calidad y permanencia.
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