Cambio y Conocimiento


    Requiere la pobreza rural soluciones diferenciadas y con participación de la sociedad

    Oaxaca, Oax., 14 de marzo de 2011
    • El taller de difusión en Oaxaca del Proyecto Conocimiento y Cambio en Pobreza Rural y Desarrollo generó consensos en la necesidad de afrontar la pobreza con mecanismos que traspasen lo asistencial y con el consenso y la participación de la sociedad.

    • Los programas sociales chocan en ocasiones con la condición particular de las familias rurales y generan conflictos, señaló el especialista Salomón Nahmad; la SAGARPA reorientará una parte importante de sus recursos presupuestarios para “focalizar al hombre como centro de su propio desarrollo”, aseguró el Subsecretario de Desarrollo Rural.
     
    La pobreza rural requiere una nueva estrategia de abatimiento, que tome en cuenta la heterogeneidad y las particularidades de las comunidades, y dentro de ellas, las condiciones específicas de las mujeres, de los indígenas y de las familias. Asimismo, nuevos mecanismos de solución que se alejen del asistencialismo, que impliquen cambios institucionales profundos y en los que la sociedad asuma un papel protagónico.
    En esta visión coincidieron los participantes en el taller de difusión del Proyecto Conocimiento y Cambio en Pobreza Rural y Desarrollo que se realizó el 11 de marzo en esta ciudad capital del sureño Oaxaca.
    El Subsecretario de Desarrollo Rural de la SAGARPA, Ignacio Rivera Rodríguez, quien es también uno de los coordinadores del Proyecto, afirmó que la pobreza rural no es sólo un problema de subsidios, o de falta de crédito, o de insuficiente acceso a tecnología y a mercados, “es el conjunto, es un asunto multifactorial”, y el reto es colocar a los pobladores rurales como autores de su propio desarrollo, y toda la sociedad —gobierno, académicos, organizaciones, etcétera—tiene un papel subsidiario en esto.
    Anunció que la SAGARPA va a reorientar una parte importante de sus recursos presupuestarios para “focalizar al hombre como centro de su propio desarrollo”, y va a movilizar capacidades de organización, de planeación, de acceso a tecnología, a mercados y a muchos más servicios”, por medio de una estrategia de extensionismo rural.
    Para ello este mismo año la SAGARPA aplicará recursos y pedirá el apoyo de las universidades, incluidas las locales de Oaxaca, para que sus académicos e investigadores “volteen con más intensidad al campo a fin de impulsar el desarrollo”, sobre todo de los campesinos de pequeña escala, de agricultura familiar, que representan 90 por ciento del total de productores en México. “Si las universidades comienzan a trabajar en el combate a la pobreza, a encontrar oportunidades, los proyectos de los productores familiares, entraremos en proceso de desarrollo más intensos y efectivos”, dijo.
    El profesor e investigador del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), Unidad Pacífico Sur, Salomón Nahmad, dictó la conferencia magistral “Acercamiento a la construcción de una tipología de la pobreza rural en México”.
    Comentó situaciones que se viven en el medio rural –las cuales son incomprendidas por la mentalidad occidental—, como la existencia en muchas comunidades con familias poligámicas, en las cuales surgen frecuentemente problemas relacionados con las políticas públicas.
    Asimismo, hay programas sociales focalizados a individuos específicos, que chocan con las formas comunitarias de vida y gobierno de los municipios indígenas, que se rigen por usos y costumbres, donde existe el tequio (una forma organizada de trabajo colectivo para beneficio social) y el sistema de cargos y donde la toma de decisiones es por asamblea.
    El especialista en temas rurales y miembro del Grupo de Trabajo nacional del Proyecto, Gustavo Gordillo, destacó que la creciente dispersión geográfica de los pobladores rurales es un síntoma de la pobreza y de la falta de oportunidades; a 2005 sumaban 205 mil las localidades rurales en México.
    La desigualdad entre las regiones rurales de la República también resalta. Mientras la tasa de pobreza extrema es de 6.5 por ciento en el estado de Baja California (en el noreste del país), en Chiapas y Guerrero (sur-sureste) es de cerca de 60 por ciento. Ocho estado de la República (Chiapas, Guerrero, Oaxaca, San Luis Potosí, Puebla, Veracruz, Michoacán y Tabasco) representan 64 por ciento de los pobres en el sector rural y aportan sólo 18 por ciento de Producto Interno Bruto agrícola.
    El profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y consultor externo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Luis Gómez Oliver, afirmó que la solución de la pobreza no es por medio del asistencialismo, sino de una vía de desarrollo autónoma.
    Dijo que hay casos de éxito en las estrategias de combate a la pobreza en México, pero el ritmo con que se enfrenta el problema en el país debe acelerarse. Hay el enfoque erróneo de que la pobreza puede ser resuelta en buena medida con apoyos económicos, como lo hacen los países desarrollados. Aquí eso no es viable pues la pobreza en México no es individual, sino de todo un medio social, el rural.
    “A cualquiera de nosotros que nos pusieran en este medio sin infraestructura, sin comunicaciones, con altos costos de transacción, sin recursos, sin financiamiento, vamos a ser pobres, y tratar de resolver esto caso por caso no tiene destino (…) Es necesario plantear una estrategia que supere la marginalidad del medio social, y ésta no puede ser una negociación del presupuesto anual que se aplica al campo, pues hacerlo así sería un planteamiento de corto plazo.
    “Los problemas del desarrollo rural son de largo plazo y requieren políticas que vayan más allá de los órdenes de gobierno; deben contar con la participación y consenso del Congreso, de las organizaciones de productores, de académicos, de la sociedad civil, de los agroindustriales y empresarios, y que todo el mundo sepa cuál es la vía de solución que la sociedad ha elegido para resolver este problema” y que esto sea en una vía de autonomía y respetando la heterogeneidad y particularidades de las comunidades rurales, dijo Gómez Oliver. Con esa reflexión resaltó la importancia del Proyecto Conocimiento y Cambio en Pobreza Rural y Desarrollo, cuya estrategia fundamental es establecer espacios para que representantes de la sociedad, de la academia, del gobierno y del empresariado induzcan cambios en la política de abatimiento de la pobreza rural.
    El Secretario Técnico del Proyecto, José Antonio Mendoza Zazueta, hizo una convocatoria a la formación de un Grupo de Trabajo local en Oaxaca como parte del Proyecto, para que en este ámbito se trabaje en el diagnóstico y propuesta de políticas públicas contra la pobreza rural. Este grupo, dijo estará instalado en abril próximo.
    El Proyecto Conocimiento y Cambio en Pobreza Rural es una iniciativa de Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, que se ejecuta en México, El Salvador, Ecuador y Colombia. En México cuenta con la alianza de la UNAM y de la SAGARPA.
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