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Recursos Fitogenéticos para la
Alimentación y la Agricultura (RFAA) Plan de Acción
CAPITULO 1
CONSERVACIÓN Y MEJORAMIENTO in situ
1.1 Introducción
En el contexto de la conservación in situ de recursos fitogenéticos,
en México ya se cuenta con los datos sistematizados de su estado
actual, plasmados en el Informe Nacional 2006, por lo que es posible
proponer un plan de acción. En el ámbito internacional ya se han
formulado planteamientos para atender la conservación in situ de
especies vegetales útiles al hombre, tal es el caso del Plan de
Acción Mundial para la Conservación y la Utilización Sostenible de
los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura
(FAO, 1996). En dicho documento se abordan cuatro temas: (1) Estudio
e inventario de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la
agricultura (RFAA); (2) Apoyo a la ordenación y mejoramiento en
fincas de los RFAA; (3)Asistencia a los agricultores en casos de
catástrofe para restablecer los sistemas agrícolas, y (4) Promoción
de la conservación in situ de las especies silvestres afines a las
cultivadas así como a las plantas silvestres para la producción de
alimentos.
En concordancia con el planteamiento anterior, en el presente
capítulo se exponen algunas estrategias para abordar al menos seis
grandes temas relacionados con la conservación in situ de recursos
fitogenéticos en México:
(1) Fortalecimiento de la
formación y actualización del tipo de investigadores requeridos para
la conservación integral de los recursos fitogenéticos en México;
(2) Fortalecimiento del
trabajo institucional en regiones y temáticas poco atendidas;
(3) Fomento de la
investigación interdisciplinaria sobre conservación in situ;
(4) Creación y difusión de
la base de datos nacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la
Alimentación y la Agricultura de México (incluidos la información de
los investigadores y productores vinculados a las especies);
(5) Conservación de las
especies emparentadas y silvestres involucradas en la evolución de
los RFAA en México, y
(6) Apoyo al mejoramiento
participativo de los recursos fitogenéticos considerados
prioritarios en cada región. Es conveniente indicar que, a su vez,
las acciones aquí sugeridas deberán formar parte de un Plan
Nacional más amplio, en el cual habrá que coordinar planteamientos
complementarios a la otra modalidad importante de la conservación:
la ex situ, sin perder de vista que, la meta final, consiste en la
generación y aplicación de modelos de aprovechamiento sustentable de
los ecosistemas, así como de los agroecosistemas dentro de los
cuales se encuentran las plantas silvestres, así como las arvenses y
cultivares, respectivamente, utilizadas en la alimentación y la
agricultura de nuestro país.
1.2 Diagnóstico
En México, existen 63 instituciones y 85 profesionistas que
participan como responsables de algún programa, unidad o proyecto
relacionado con la conservación in situ de recursos fitogenéticos.
La distribución de estos trabajos es relativamente uniforme en las
cinco regiones en que fue dividido el país para la elaboración del
segundo informe en RFAA, con excepción de la Noreste, donde hubo un
menor número de proyectos. A nivel nacional, el porcentaje de
trabajos en sistemas agrícolas tradicionales (58.4%) fue mayor que
en los hábitats naturales (41.6%); una tendencia similar se observó
en las cinco regiones, excepto la Noroeste. Con respecto a la
temática de los proyectos que se condujeron en sistemas agrícolas
tradicionales (52), sobresalieron los relacionados con estudios
agronómicos, así como con la conservación y aprovechamiento de
especies vegetales (44 % en conjunto); en el caso de los trabajos en
los hábitats naturales (37), predominaron los desarrollados en áreas
naturales protegidas (32% del total); las tendencias a nivel
regional fueron variables. Respecto a los proyectos conducidos en
áreas naturales protegidas, éstos se ubicaron principalmente en
reservas de la biosfera y áreas de protección. Desde la perspectiva
taxonómica, conjuntando los datos de estudios en hábitats naturales
y en sistemas agrícolas tradicionales, (descontando los repetidos),
se concluyó que se trabaja en 73 familias botánicas. De forma más
específica, en los hábitats naturales se desarrollan actividades con
52 familias botánicas; 37 de ellas contaron con géneros
identificados, los cuales totalizaron 65, y abarcaron
aproximadamente 100 especies. En los sistemas agrícolas
tradicionales se estudiaron 62 familias; en 46 de ellas se tuvo el
dato preciso de los géneros, contabilizándose un total de 96, los
cuales incluyeron alrededor de 150 especies. Del total de familias
estudiadas a nivel país en los hábitats naturales, 11 incluyeron
géneros relacionados con especies alimenticias; en lo que respecta a
los sistemas agrícolas tradicionales, fueron 19 las familias con
géneros alimenticios.
Al comparar los datos anteriores con la información proporcionada
por Rzedowski (1998) respecto a la diversidad vegetal de México, se
tiene que; de las 220 familias botánicas representadas en México,
desde el punto de vista de la conservación in situ sólo se han
trabajado aproximadamente 33%, siendo aún más crítica la situación
si se considera que en el total de los proyectos relativos a la
conservación in situ realizados en México para el año 2005, sólo
habían sido reportadas 99 especies (sin repetir), lo cual representa
el 0.33% de la total de especies (vasculares y no vasculares) que
según el mismo autor se estima que existen en México. Respecto al
nivel de amenaza de las especies estudiadas, se encontró que la
mayor parte de los trabajos desarrollados en los hábitats naturales
a nivel país se han enfocado a especies tipificadas por los
investigadores como abundantes o estables (19.6 y 70.3%
respectivamente), atendiendo muy poco a aquellas en declinación o en
peligro de extinción (10.1%); algo similar ocurrió a nivel región.
En los sistemas agrícolas tradicionales, a diferencia del caso
anterior, fue mayor el porcentaje de trabajos con especies que,
según los investigadores, se encuentran bajo algún grado de amenaza
(47.1% en conjunto). Las tendencias a nivel regional fueron
variables.
En relación a la amplitud del uso de los recursos vegetales
indicados en las encuestas, tanto en los hábitats naturales como en
los sistemas agrícolas tradicionales se encontraron reportes de
trabajos con especies utilizadas de maneras distintas a las
alimenticias, pero de importancia social o económica, registrándose
41 especies en el primer caso y 48 en el segundo.
En cuanto a la forma en que
se realizan las actividades involucradas en el mejoramiento genético
delos cultivares, se encontró que; del total de proyectos de
conservación in situ identificados en la encuesta de país, solamente
24.8% declaró explícitamente desarrollar mejoramiento participativo;
a nivel de región el porcentaje fue muy variable, oscilando desde 10
hasta 50%, involucrando mayormente especies alimenticias. Estos
datos deben tomarse con reserva, pues varios de los reportes no
implicaban actividades de fitomejoramiento.
Finalmente con relación a la publicación de resultados, se encontró
que el 63% de las entidades identificadas ha generado algún tipo de
producto académico sobre el tema de conservación in situ en los
últimos 10 años; el tipo de publicación más frecuente ha sido el
artículo científico.
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Ultima modificación:
Saturday, 31 October 2009
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